lunes, mayo 28, 2012

Yo conmigo - cap. 329


13 comentarios:

Romina dijo...

Uh, los problemas lingüísticos de los demás no son culpa tuya. La culpa es de los traductores, o son muy lentos o vos caminás muy rápido.

Pablo Javier Frizan dijo...

A mí una vez me llevó por delante un ciego (true story) y otra vez una veja me puteo porque la ayudé demasiado rápido. Desde esos días nunca más..

matiasenelmundo dijo...

ajjajja pobrecita! por lo menos pudo cruzar la calle

Juan Carlos Partidas dijo...

¡¡¡Pero si tienes tu corazoncito!!! :)

Juan Manuel dijo...

No se si es sordera o lentitud de procesamiento, pero me pasa con relativa frecuencia.

noelia dijo...

Una vez una vieja me pidió que la ayudara a cruzar la calle porque se sentía mareada. Me agarró del brazo y me hizo acompañarla por 5 cuadras. A paso de hormiga. AFERRADA a mi brazo.
Nunca, nunca jamás ayudo a alguien.

Romina dijo...

Yo una vez ayudé a dos ciegos a llegar al Gran Rex, estabamos a dos cuadras. Juro que se ubicaban mejor que yo que (todavía) algo puedo ver. "Acá hay un estacionamiento" me dice uno, justo cuando pasamos delante de un estacionamiento. Como demonios sabía eso???

Claudia Gabriela dijo...

me han pasado varias situaciones asi, pero de maneras muy distintas... me ha tocado que la traduccion, aunque me esfuerzE, me llegue tarde y resultara que era un insulto... por lo que no sentia culpa, sino corage de no haberle respondido a tiempo, El que mas recuerdo es una viejecita que insinuo que estaba embarazada.... Maldita bruja!

tambien me ha pasado que intente ayudar a un viejito que apestaba a rayos a caminar, a paso tortuga, hacia la tienda, a medio camino se me ocurrio mejor preguntarle que queria y yo iba... lo deje botado cuando dijo que queria alcohol y cigarrillos.

Lo mas cercano que recuerdo fue una anciana que cruzaba sola la calle y avance lo mas rapido que pude para acompañarla y llevarla al otro lado, me senti orgullosa de evitar que un auto se la llevara... Hasta que ella volteo y le dijo el mointonm de groserias al conductor de dicho auto...

Ayuda uno y le va mal, no ayuda uno, y se siente culpa... asi es la vida

Vint Vansplein dijo...

El problema está cuando los traductores no traducen (como muchas veces es mi caso) o si traducen mal! Me gustaría comprarme un buen traductor para entender las emociones femeninas por ejemplo.

nunca_olvida dijo...

jaja, excelente!!!. a quien no le ha pasado!. y la culpa, bueh, la culpa es de los dos cientificos que no cooperaron a tiempo.

Martín dijo...

esta genial che

Anónimo dijo...

Quien pide ayuda siempre encuentra respuesta en un corazon argentino, pero ocurre que esta tan bastardeado el mangazo y la lastima para movilizar culpas que uno se termina adoquinando el corazon entre tanto wachiturro aprovechador, uno debe conocer su entorno y saber a quien dar ayuda, pero no siempre el que la viene a solicitar tiene buenas intenciones, de esa manera nos vacunamos y terminamos haciendo lo que en un primer momento no hubiesemos hecho, en fin, es dificil y hay que buscar el equilibrio para ayudar y no pasar por boludazo
Muy buena tu tira Fabian
Un abrazo
hugoflavio1966@hotmail.com
Ahora con Nube Roja

Fabian Zalazar dijo...

ROMINA: Ambas cosas creo yo.

PABLO: No se de por vencido.

MATIAS: Eso espero, no la volví a ver.

JUAN CARLOS: Sin dudas.

JUAN MANUEL: Son todos esos factores, sumandole un par mas, todos juntos.

NOELIA: No sea mala.

ROMINA: Pierden la vista pero no las mañas.

CLAUDIA: Lo suyo triplica lo mio por lejos.

VINT: No sueñe con imposibles.

NUNCA-OLVIDA: La culpa es cruel y es mucha.

MARTIN: Gracias che.

HUGO: En el equilibrio está la base.




VOLVERÉ A VOLVER...